jueves, 2 de abril de 2009
.
rozando el arcén con las circunferencias de "mi descapotable" de volumen dos pi cuadrado iba yo cantando y desafinando canciones que no dicen nada, para no pensar, es ese rato del día en el que mi cerebro torna a blanco para no caer en la desesperación de razonamientos absurdos.Es la hora en la que giran las ruedas y no giran los pensamientos.Aunque el mundo sigue rodando y nada se ha parado, para mi está todo muerto.El tráfico revienta, las prisas matan.Pedaleo ,pedaleo y pedaleo hasta mi destino donde todo vuelve a la realidad.Aunque aún no sé si estamos muertos
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Ten cuidado con tu descapotable
ResponderEliminarque desconocidos despues conocidos
miran y siguen tu direccion cada mañana
Mis 175 cm y toda mi capacidad de querer te echan de menos